Desactivando modo Erasmus… (y V)

Martes 15 de Junio, 3.15 am. Esta empezando a amanecer, y una fina niebla envuelve todo Helsinki con una temperatura de 10º. Este es el tiempo con el que Finlandia me va a despedir, y que fue, curiosamente, el mismo con el que me recibió. Parece que fue ayer ese sábado 22 de Agosto, cuando a las 4.40 am un avión saliendo de Barcelona llegaba al país de los mil lagos, y sin embargo, ya han pasado casi 10 meses; para ser exactos, 288 días. Y por el camino se han quedado un montón de recuerdos, que difícilmente voy a olvidar.

No ha sido esta la primera experiencia larga que vivo fuera de España, aunque aquel Julio’02 en Irlanda queda muy lejano, y además, fue sólo por un mes. De entre todo con lo que me quedo, es, sin duda, a toda la gente que he conocido, tanto por su diversidad en su forma de ser como por su destino. Y es que, a ver cuando voy a poder a volver a decir esto: he conocido a gente de 35 países diferentes y de los 5 continentes!!! A saber: Francia, Italia, Portugal, Bélgica, Holanda, Irlanda, Reino Unido, Suiza, Austria, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Alemania, Polonia, Turquía, Suecia, Noruega, Estonia, Rusia, Armenia, Japón, Corea del Sur, China, India, Irán, Australia, Canadá, México, Perú, Argentina, Nigeria, Kenia, Etiopía, y por supuesto, Finlandia y España. Ahora  va a ser inevitable ver un Mundial o el Festival de Eurovisión sin que pueda acordarme de todos de ellos, cuando vea en juego o actuando a alguno de estos países. Y es que es, gracias a esta gente, lo que hace que estos 10 meses en Finlandia se me vayan a hacer inolvidables.

Han sido muchas las experiencias vividas y aprendidas, que son tantas que no me voy a poner a enumerar ahora. Aunque a veces es inevitable pensar que hay cosas que se han quedado sin hacer y que, posiblemente, haya alguien que se encargue de recordármelo en cuanto llegue a España. Vale, me he quedado sin ir a Rusia, y encima estando tan cerca como he estado este año: supongo que podré ir en algún momento en el futuro, tampoco me quita mucho el sueño. Y vale, no he despilfarrado saliendo de fiesta varias veces por semana, y he estado quizás bastante tranquilo respecto a esto: si las discotecas/clubs no me apasionaban en España, no creo que fuera a cambiar mucho el panorama en el extranjero. Y vale, he sido Erasmus y no me lo he hecho con ninguna: y qué voy a hacer, ¿ponerme a llorar y suicidarme por haber desaprovechado esta oportunidad? Vale, quizás debería haber hecho un esfuerzo extra por todas estas cosas (supongo que muchos pensarán que especialmente en la última :P), pero no por no haberme pasado estas cosas, voy a considerar el año que viví en Finlandia como un desastre.

Para nada. Y no sólo éstas, sino otras pequeñas cosas, harán que me emocione cuando recuerde todo este año. Se me hará muy raro ver que en invierno sigue siendo de día a las 4 de la tarde, y que en verano no son ni las 12 de la noche y ya está el cielo oscuro. Me resultará extraño no ver paisajes blancos a principios de año. No entenderé por qué no puedo encontrar una pista de hielo para patinar a unos pocos minutos de casa. Y no sólo eso. Cuando vea pequeños detalles inusuales que pueda asociarlos a Finlandia, sé que inevitablemente vendrán a mi memoria grandes recuerdos. Cuando vea una ardilla correteando por cualquier parte, me acordaré de cuando estuve en Seurasaari. Cuando oiga el característico sonido de las gaviotas, me acordaré de aquel picnic en Kaivopuisto. Si vuelvo a ver algún día El Señor de los Anillos, recordaré todas las veces que he ido a Suomenlinna. Y segurísimo, si algún día vuelvo a ver nevar, no olvidaré la sauna, las clases de cocina de Olivier, el Finnish Team, las partidas de bolos, ir a comprar al Sello, Leppävaara, Metropolia, y en resumen, toda Finlandia.

Y sé que cuando pase todo esto, no podré evitar emocionarme y ponerme nostálgico. Pero nunca, deprimirme por no poder volver a vivir todo eso. Simplemente apretaré mi pequeña bola de nieve que me llevo a España, y recordaré la frase del Dr Seuss: Don’t cry because is over, smile because it happened.

Moi moi Finland. I’m really gonna miss you.

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Desactivando modo Erasmus… (IV)

Ya dije anteriormente que, académicamente, no es que haya sido precisamente un año para tirar cohetes (y probablemente se vuelva más desastroso…), pero por todas las demás razones, la verdad es que no me puedo quejar para nada de haberme venido de Erasmus. Hoy me toca hablar del idioma.

Puedo contar con una mano (y me sobran dedos) las veces que había mantenido una conversación en inglés antes del 21 de Agosto de 2009. Y es más, incluso si surgía la ocasión de hablar en este idioma, intentaba evitarlo. ¿Por qué? Simplemente, porque no me atrevía; porque habiendo españoles delante, como que pasaba de cambiar de idioma; por miedo al ridículo de soltar alguna burrada; porque me costaba mucho decir incluso una simple frase; por no repetir constantemente el ‘Excuse me, can you repeat?’… La evolución que he experimentado en todo este año respecto al inglés ha sido poco menos que espectacular. No es que domine ahora mismo la lengua de Shakespeare como dios, pero os puedo asegurar que todas esas razones por las que lo evitaba, se fueron.

Yo era de los que, al principio del año, intentaba evitar relacionarme con muchos españoles (mejor dicho, quería relacionarme más con no españoles), simplemente, porque sabía que así iba a ser imposible mejorar el inglés. Sabía que eso era algo casi imposible (ya de entrada, con Marcos, Cris y Agustí cerquita), pero al menos funcionó. El Finnish Team ya llevaba un tiempo por aquí, y sabían como estaba esto al respecto, y Agustí… bueno, sí, es Agustí xD. Por lo que, aunque al principio se hacía difícil y un poco raro hablar con otros españoles en inglés, al menos pude quitarme ese primer prejuicio, simplemente por respeto a los demás. Y este ha sido uno de los cambios que más he agradecido.

Pero en verdad, lo que más me tiraba para atrás, eran las posibles animaladas que pudiera soltar en inglés por estar castellanizadas. La más común mía, la del what happen (guat Jappen). ¿Sabéis que es lo peor? Que los primeros que me soltaban los hachazos por soltar estas burradas era el Finnish Team, y hasta en una ocasión, me llegó a molestar muchísimo (Cris, supongo que recuerdas esa última cena todos juntos antes de Navidad). ¿Y sabéis qué? Que ahora lo agradezco muchísimo. He tenido por siempre muchísimos complejos por decir algo mal (sea en el idioma que sea), y la verdad, es que ahora me da completamente igual. Soy incluso yo mismo el que se da los hachazos ahora (aún no sé pronunciar correctamente las palabras fluor y flavour, e incluso resultan divertidos los debates de cual es la correcta pronunciación de bear, beer, beard y bird). ¿Qué es entonces lo que he ganado con esto? Perder el miedo a decir cosas en inglés (ya os digo que las animaladas sigo soltándolas xD). Eso sí, intentad no ser tan crueles para otras cosas en el futuro ;).

En definitiva, que al menos uno de los objetivos que me marqué al venir aquí se ha cumplido. Insisto, mi inglés no es perfecto, pero comparándolo con el nivel que tenía antes de pisar Finlandia, como que se nota el cambio. Y esto es una de las cosas que más agradezco de haber venido aquí, pero no la que más…

I’ll miss Finland (Desactivando modo Erasmus… (III))

Allá por principios de agosto, cuando estaba pasando mis últimos días de verano en Valencia antes de empezar mi aventura Erasmus, escribí un post en el que hablaba acerca de todo lo que iba a echar de menos de España. A falta de 11 días para volver a casa, creo que ya puedo escribir el equivalente a todo lo que voy a echar de menos de Finlandia a partir del 15 de junio:

  • Esa ¿música?, ruidos y gritos viniendo del cuarto de al lado, del compañero de piso más extraño que he tenido y tendré nunca. ¿En serio voy a echarlo de menos? NO WAY…
  • La nieve, que hizo que Finlandia estuviera completamente blanca por 3 meses. Aún se me hacen raras ver las calles sin nada de nieve, por lo que, cuando lleguen los meses de enero/febrero y no vea nada, me harán recordar el frío invierno’2010.
  • Las temperaturas negativas. Lo de estar durante casi 5 meses (de mediados de octubre a mediados de marzo) con temperaturas SIEMPRE inferiores a 0º (habiendo visto una mínima de -26º en Leppävaara) no se olvida fácilmente…
  • Las 5-6 horas de luz en invierno, sintiéndome totalmente extraño por haber anochecido por completo a las 4 pm./Las casi 24h con algo de luz en verano, dejándome totalmente descolocado, y confundiendo el anochecer con el amanecer. Sigo sin saber cuándo es cada cual…
  • Las visitas al Sello. Volver al Mercadona y encontrarme con Hacendado de nuevo va a ser muy extraño.
  • Ir a comer entre semana a las 11 am a Laurea (primer semestre con Marcos, segundo con Olivier), pagando sólo 2.60€. Al menos volveré a La Vella…
  • Timpurinkuja 1A, mi lugar de residencia durante este añito, con su common-room y su sauna, y especialmente, el piso #23, con esos extraños fogones de cocina y esa habitación aparte para la ducha.
  • Esas quedadas los martes y miércoles con Cris para hacer nuestra sesión de series (How I Met, Big Bang, Lost & Glee) y cocinar algo nuevo (le doy ganador al mejor plato el Hojaldre de Solomillo de hoy, y mención especial a las pizzas Lost, hechas en honor al último capítulo).
  • Todos los preciosos paisajes que tiene Finlandia (Suomenlinna, Seurasaari, Kaivopuisto, Nuuksio…), los cuales no se pueden comparar ni de lejos con Valencia.
  • Amarillo. A ver que hago yo ahora los miércoles…
  • Hablar en inglés. Vale, también puedo practicarlo en España… pero no es lo mismo. Habrá que volverse Erasmus en Valencia para no perder todo lo aprendido en este año…
  • A toda la gente que conocí en el primer semestre y no volvió después de Navidades, y de los que, por supuesto, me sigo acordando (Jinsoo, Irada, Veronica, Jack, Matze, Adam, Anna, Koen, Siret)
  • A los que he seguido viendo durante el segundo semestre, y vuelven a sus países, y a los que espero ver algún día en el futuro (Derek, Mischa, Hyun Woo, Ercan, Stephanie, Andreas, Dominique, Yana, Rutger, Arif, Pedro y toda la legión de Kannelmäki).
  • A todos los españoles que he conocido, que aunque nos volvamos a vernos pronto por España, nos acordaremos siempre de habernos visto por primera vez en Finlandia (Marc, Fiona, David, Meri, Roberto, Marieta, Paula, Bea, Carla (vinagreeeeeeeeee), Mario, los Albertos, Erika, Luis, Pablo…).
  • A la gente que he conocido y se queda por algún tiempo más aquí, y que espero nos volvamos a ver prontito, por otoño diría yo… (Ilkka, Daniele, Markus, Angels, Mirka, Antti…).
  • Y muy especialmente: a Olivier, por ser la persona con la que más tiempo he pasado en todo este segundo semestre, y el cual me ha enseñado a cocinar como dios manda; y a Cris, porque sin ella, sé que este año hubiera sido totalmente diferente. A vosotros dos si que os voy a echar de menos…

Último mes en Finlandia (Desactivando modo Erasmus… (II))

… y el mes de mayo se ha ido. Y esta vez, no voy a decir aquello de “qué rápido que se ha pasado el tiempo, parece que fue ayer cuando blablabla…”, si no, todo lo contrario. Creo que este ha sido uno de los meses que más lentos se me han pasado desde que estoy aquí, pero también de los que más me he divertido. Y es que, entre unas cosas y otras, ha sido sin duda, el mejor mes desde que estoy en Finlandia.

Para empezar el mes, Vappu (me ahorro la explicación, y mejor lo léis desde el blog de Cris :P). No fue lo que esperaba, porque el mal tiempo casi arruinó el picnic en Kaivopuisto, pero fueron un par de días con jelly shots (los cuales volveré a preparar en Valencia, se salen :D), con cenas en familia, con partidas al ping-pong, bolos, Jungle Speed y a la pocha, y con la visita de Griet, Erasmus en la época de Cris (ahora entiendo muchas cosas, como el por qué de sus +8 xD), en los que no me puedo quejar de que me lo pasara mal :D.

Del 5 al 10, pude tener por Finlandia a mi tercera visita de este segundo semestre: mi hermana y mi prima. El mal tiempo volvió a fastidiar un poco los planes, pero al menos tuvimos la ocasión de revisitar Suomenlinna, ir al museo de historia natural de Finlandia, salir a una de las primeras fiestas de despedida Erasmus, y hasta poder haber dado una vuelta en el tram-pub de Helsinki, el cual espero volver a ver antes de irme. Un gran descubrimiento en la última visita recibida durante todo este año.

Durante las dos semanas siguientes, se fueron sucediendo varias fiestas de despedida de todos los Erasmus de Finlandia. Varias fiestas en Kannelmaki (de donde eran la mayoría de los que conocía), una barbacoa en Kontula, un par de fiestas en Otaniemi para despedir a Marc (nos vemos pronto ;)) y varias salidas por Helsinki (me quedo con la de Huuma/Onnella) hicieron divertidas (y en algún momento, hasta emotivas) las primeras despedidas.

Ya del 21 al 23, fue el fin de semana de los paseos. Como era de casi suponer, la apuesta la perdimos los 3, ya que ninguno pudimos alcanzar nuestro objetivo (yo me quedé en -3kg, tras una primera semana en la que hice -3.5kg, pero en el que la pereza pudo en las siguientes semanas :P; Cris y Oliv tendrán sus motivos, así que, que los expliquen ellos :P), y nos tocó irnos de paseo el domingo por la mañana desde Leppävaara a Helsinki, trayecto cubierto en 2h15min. El entrenamiento de los dos días anteriores (volverse andando de Otaniemi a Leppävaara (unos 7km) con una bici y sin candado donde atarla, y un sábado agotador en el parque acuático) sirvió para el paseíto se hiciera rápido :).

Y ya para terminar, en estos últimos días de mes, que en principio iban a ser un poco aburridos, hubo un poco de todo: una buena sesión de deportes de bar (dardos y billar) con Ilkka y Cris, un largo paseíto en bici por los bosques de Finlandia, fiesta de despedida de David y Fiona, la enésima partida de bolos (deporte al cual me he aficionado, y al que espero seguir jugando cuando vuelva a España :D), y un buen domingo, con el World Village Festival, algo similar a la Fira Alternativa.

En definitiva, un muy buen último mes. Y desde hoy, ya sólo quedan 14 días para volver a España…

PD: Si no pongo más fotos, es porque no las tengo y me las tienen que pasar. Supongo que ya actualizaré este post en el momento en que las tenga…

Desactivando modo Erasmus… (I)

Después de estar dando largas por un tiempo, por fin me ha dado hoy por comprar el billete de vuelta a España. O dicho de otra manera, mi estancia como Erasmus en Finlandia ya tiene fecha de caducidad: 15 de junio. Supongo que con este posts y los siguientes que vendrán, me servirán un poco para hacer algo de balance de todo lo que ha significado este año para mí, en el que sólo veo que ha ido para mal en un aspecto: el académico.

Todos los que me conocen saben que soy un enreda de cuidado, y que siempre me dejo las cosas para última hora. Y este año, estando fuera de España, pues no iba a ser menos. A Finlandia venía con la tarea de acabar todo lo que me quedaba para finiquitar la carrera… pero creo que me voy a quedar con las ganas.

De 4 objetivos que me quedan por completar para pasarme este juego llamado Ingeniería Informática, de momento sólo he completado con éxito 1, y otros 2 de ellos están en camino de completarse (una de las optativas de 5º, la cual tengo que entregar un trabajo a un profesor de aquí de Metropolia; e IDP, con la que estoy aún a la espera de que me digan si me aceptan la equivalencia que he establecido por ella). Pero el último de ellos, el gran jefe final… no voy a poder completarlo aquí :(.

En efecto, voy a volver a Valencia sin el PFC terminado, así que, tendré que continuar con él en la UPV, y ver si con un poco de suerte puedo tenerlo finiquitado para septiembre. ¿Las razones por las cuales no lo he terminado a tiempo? Creo que todos me conocéis demasiado bien, y cualquier excusa que diga no va a serviros, así que, dejémoslo en que ha sido debido al efecto Erasmus :P.

Es por ello que, desde el punto de vista académico… este año ha sido un desastre. Este pasado mes de abril no ha sido precisamente de los mejores desde que estoy aquí, y en el que llegué a considerar varias veces si había hecho lo correcto viniéndome este año a Finlandia. Sólo tengo que decir una cosa al respecto de esto: no puedo haber tomado una mejor decisión que ésta.

Y mientras tanto, el contador de días empieza a descender. Desde hoy, sólo 36 días para volver…

Cocinando (IV)

Receta: Vichyssoise

Ingredientes (para 4-6 raciones): 3 puerros, 2 patatas, medio calabacín, media cebolla, 400 ml de leche, 250 ml de nata líquida, 2 pastillas de caldo de pollo o verduras (al gusto), 50 gr de mantequilla, sal, pimienta, perejil.

Preparación: En primer lugar, troceamos a trozos muy pequeños la cebolla y la parte blanca de los puerros (el resto, se deshecha), y cortamos a láminas muy finas las dos patatas y el medio calabacín. Tras esto, ponemos a derretir la mantequilla en una cacerola, tras la que añadimos la cebolla y los puerros. Al mismo tiempo, ponemos en un cazo 400 ml de agua a hervir con dos pastillas de caldo de ave o de verduras (el avecrem de toda la vida), a elección (que sean las 2 iguales).

Cuando los puerros y la cebolla empiezan a tener un color dorado, añadimos las patatas y el calabacín laminados, así como el caldo obtenido. Se pone a fuego lento y se deja hervir durante unos 40-45 minutos.

Una vez pasado el tiempo, dejamos enfriar y le añadimos la nata líquida y los dos vasos de leche (aproximadamente unos 400 ml), y le pasamos la batidora hasta obtener una sustancia cremosa. Tras esto, se pone a enfríar en el frigorífico durante 4 horas (Consejo: Es mejor si esta crema fría se prepara de un día para otro, ya que, cuando más tiempo permanezca fresca, mejor).

Una vez se ha terminado de enfriar, se sazona al gusto con sal, pimienta y perejil. También se puede poner de acompañamiento unos pequeños tosticones de pan en la superficie.

Valoración y conclusiones: Tengo que decir que, por primera vez, hago una receta de la que me siento más que orgulloso. Quizás pueda ponerle como peros que no salga tan cremosa (quizás ponerle un poco menos de agua al caldo) o no tenga un color blanco muy claro (me limité a aprovechar la parte blanca de los puerros al máximo, y aún así entran trozos que tienen un color verdoso claro), pero aún así, el resultado final está más que apetitoso :D. Y lo mejor de todo, que es una receta supersencilla de hacer, y que es completamente saludable (sólo verduras). De lo mejor que he aprendido a hacer este año, sin duda :D.

Una de citas (VII)

¿2,5€ en una papelera no te parece caro?

Cris en Ikea, 1h antes de gastarse 60€ en cosas, entre las cuales una papelera… de 5€.