Archivo mensual: agosto 2009

Timpurinkuja 1A (I)

Desde que estoy en Finlandia, ya parece que he enfocado varios puntos de vista en mis posts: el filosófico, el psicológico y el del día a día. El del modo turista probablemente haga algo divertido este fin de semana para poder contarlo (no haré spoilers :P ). Pero ahora, hablaré de algo atemporal, de curiosidades sobre Finlandia, de cosas que me rodean… Voy a poner algunas fotos de lo que es el piso en el que estoy metido.

Los que hayan venido de turistas a Finlandia durante el año pasado para ver a Cris, probablemente no les resulte nada nuevo, ya que, casualmente, me asignaron el mismo piso en el que ella estuvo viviendo hasta finales de julio. En cualquier caso, me hace ilusión poner fotos :) .

Aqui cada flatmate tiene dos llaves: la de entrar al piso (que además, es también la misma que para entrar al edificio y a la zona común) y la de su cuarto. ¿Una llave para entrar al cuarto? Pues sí, porque HOAS (la empresa que lleva los alquileres a los Erasmus) alquila habitaciones, no pisos enteros. Por lo tanto, cada uno tiene dos llaves, y que rece de que no se les quede olvidadas dentro de su cuarto. ¿Por qué? Os pongo el link al blog de Cris, y así, me ahorro explicaciones, y le doy visitas a ella :P . En definitiva, eso es lo que se ve al entrar a mi cuarto (sí, está desordenado :P ).

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Lo que es la zona común del piso para los 3 habitantes del mismo (ya hablaré también algún día de mis dos flatmates), consta de un pequeño comedor-cocina con balcón. Ahora mismo, el balcón está cerrado por reformas en la fachada, así que de momento no tengo que sufrir el hecho de que esté en un 6º piso. Supongo que con el tiempo me adaptaré a esta altura…

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Lo del baño, es raro de narices, ya que está partido en dos: por una parte, el cuarto de baño, tal cual, y por otra, una habitación dedicada únicamente a la ducha. Estos fineses es que son muy raros… (Nota: Es difícil tomar fotos frente a una puerta desde un pasillo de poco más de metro y medio de ancho, y que se vea todo el contenido).

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Amm bueno, y se me olvidaba lo que es la puerta del piso y la entrada al mismo :) (la puerta abierta a la izquierda del poster de Shrek es la de mi cuarto).

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De momento esto es lo que hay. Próximamente haré fotos de la sala de lavadoras y de la common-room con sus saunas :) .

PD: La dirección del piso, para los que queráis escribirme una carta/postal/lo-que-sea: Timpurinkuja 1A 023 Room 2, 02650 Espoo (Finland) ;) .

Primera semana en Finlandia

Hoy hace justo una semana que empecé mi aventura Erasmus. Que sólo sea una semana es tan relativo… Y digo esto, porque parece que lleve un mes entero. Yo ya había experimentado la sensación de estar tanto tiempo con algo, y darme la sensación de que ha pasado menos (por ejemplo, el mes que estuve en Irlanda, me pareció apenas una semana; o los 6 años que han pasado desde que empecé la carrera han ido volando), pero la inversa, pensaba que sólo se daba cuando uno estaba mal y quería que todo terminase de una vez. Pues va a ser que no…

Para empezar, justo a las 2 horas de llegar, tuve un gran FAIL. Ya asentado en mi nuevo piso (algún día le echaré alguna foto y las colgaré :P ), y preparado para irme a dormir (eran casi las 7 am), recibo una llamada de un número finés. Al descolgar, oigo una voz en inglés (lo más normal del mundo, vamos) que se parecía sospechosamente a la de Marcos. En ese momento, estaba quemadísimo por el día que llevaba y sólo se me ocurría decirle: “Hey tío, venga, deja de vacilarme y háblame en castellano”. Así durante un par de minutos. Hasta que le entendí una frase: “Sorry? I’m Ari Mänpeää, your tutor”. Vamos, que no era Marcos. Mi primera toma de contacto con Finlandia, y mi tutor ya debió de pensar que estaba tonto. Fue una llamada un tanto avergonzante para mí (por la introducción que tuvo, porque no lo entendía nada ni él a mí), pero ahora, siempre que la recuerdo, me da la risa. Primer hecho divertido para empezar el viaje.

Lo que pasó este primer sábado ya hablé de ello en un post anterior. Y para el domingo, siguió un día bastante parecido al primero, con una cena familiar entre los que somos una pequeña familia ya dentro de Timpurinkuja 1A: Olivier, un chico francés encantador, el cual tiene la cocina como uno de sus hobbies (y en las que su mousse de chocolate y sus crepes son deliciosos); Jinsoo, de Corea del Sur, un chico que estuvo en EEUU (chiste privado :P ), y el cual es el asiático más atípico que nunca he conocido, siendo super simpático y muy abierto con todo el mundo; Agustí y su transformación radical, adaptándose al medio Erasmus; Cris, nuestra Timpurinkujana de honor, y la principal responsable de que yo esté en Finlandia, y Marcos… vamos, Marcos xD.

Poco a poco han ido apareciendo más Erasmus, la mayoría de ellos viviendo en Timpurinkuja, con los cuales hemos hecho también una gran piña: Matze, un simpático chico alemán; Jack, from Ireland, uno de los pocos que no ha venido a mejorar su inglés; Adam “in Poland”; Benjamin, el francés más italiano que nunca he conocido; Lukas, el irlandés checo, mi flatmate, y un chico bastante extraño; los dos Michal (uno de Suiza, pronunciado Mishal; otro de Polonia, pronunciado Mihau), y Veronica, Irada y Haena (Italia, Alemania y Corea del Sur, respectivamente), las únicas chicas Erasmus que tenemos en el edificio.

Hay grupo, hay piña… y no hay tiempo para aburrirse:

  • Lunes: Visita a Kilo, al apartamento de Adam… simplemente porque sí. Gracias al GPS de Marcos, pudimos llegar andando sin perdernos desde Timpurinkuja, y pudimos disfrutar de algunas de las historias del anfitrión acerca de sus aventuras “in Poland”.
  • Martes: Cena en casa de Cris, porque me apetecía hacer algo tranquilo, y porque quería ver su casa. A la vuelta, sólo pretendía pasar a saludar a Olivier, Jinsoo y Agustí… y me encuentro que están allí en familia junto con Adam, Matze, las chicas y Benjamin. Pues vale, me quedo un rato. Y aprovecho y les enseño el blog de Cris para que vean todas las cosas que podemos hacer estando de Erasmus, siendo una perfecta referencia.
  • Miércoles: Road to OlimpiaStadium, en Helsinki, para ver el partido de la Eurocopa femenina entre Holanda y Finlandia, con Marcos, un compañero del trabajo, su jefe y una holandesa muy mona. Conclusión: creo que el fútbol femenino es el deporte más aburrido del mundo. Al menos, ese día pude descansar un poco…
  • Jueves: Visita a Helsinki, para ir al ‘Molly Malone’, un Irish pub en el centro de la capital, y en el que, mucho tiempo después, volví a probar una pinta de Guiness de barril.
  • Viernes: Tour por Helsinki organizado por la universidad, y por la noche… fiestaaaa!!! Quedada por parte de todos los Erasmus en el piso de Maureen (la administradora del grupo Metropolia en Facebook) en Kanelmaki, y después, de vuelta en Helsinki, para acabar unos pocos en el Onnela, un club.

Como véis, entenderéis por qué digo que tengo la sensación de que haya pasado más de una semana desde que llegué, en las que no he parado casi ni por un momento. Y no es porque se me ha ya hecho larga y pesada la semana, sino porque en España, veo difícil que alguna vez pueda haber hecho tantas cosas en 7 días como aquí. Quién me iba a decir que ser Erasmus iba a ser tan agotador…

PD: Se me olvidaba, voy a poner una foto de los 3 (Cris, Marcos y yo), para que os creáis que estamos por aquí juntos ;) .

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Fase 1

Esta semana en Finlandia está siendo dedicada a la presentación de absolutamente todo: la universidad y sus 3 sedes (en Leppävaara, Myyrmaki y Helsinki), sus instalaciones, parte del personal que tenemos a nuestra disposición, aspectos acerca de la cultura finesa e incluso aspectos psicológicos en los que nos veremos inmersos durante la estancia en Finlandia. Y fue precisamente en este último punto, donde hubo un par de transparencias, las cuales me llamaron mucho la atención, acerca de las fases por las que pasa un turista (en este caso, un Erasmus) hasta que se adapta totalmente a una nueva cultura:

  1. Initial Crush: todo lo que nos rodea es muy bonito, muy maravilloso y muy interesante acerca de la nueva cultura que nos rodea. Es la llamada fase turista, en la cual, el nuevo entorno con el que nos encontramos implica que todo sea muy positivo.
  2. Crisis – Frustation: lo que inicialmente nos parecía bonito, ahora nos parece todo muy malo y negativo. Frustración, irritación y cansancio es lo común; además de la sensación de que todo lo que nos rodea acerca de esta cultura es decepcionante. Es la llamada fase del shock cultural.
  3. Adjustment – Feeling Comfortable: es el principio de la aceptación de la nueva cultura, aceptando el choque cultural con el procedente de nuestro destino, y en el que nos fijamos que no todo es blanco o negro, aprendiendo el lenguaje cultural.
  4. “As fish in the sea”: aquí cada uno ya ha aceptado que forma parte de la nueva cultura, y que quiere adentrarse cada vez más en ella, pareciendo que uno se siente ya casi como en casa.
  5. Return to home: también llamada el 2º shock cultural. Es la hora de volver a casa, y reajustarse al antiguo y familiar ambiente, y piensas que nadie quiere escucharte acerca de lo maravilloso que era todo del sitio en el que estabas y de las experiencias únicas y sensacionales que has vivido.

Las fases están adaptadas a cualquiera que vaya a vivir a un nuevo país por un tiempo y se encuentre con todo esto. Pero en el caso de tratarse de un Erasmus, creo que éstas etapas se vuelven, si caben, aún más acentuadas.

Obviamente, yo no dispongo de los suficientes elementos de juicio como para evaluar todas las etapas, ya que apenas estoy una semana en este nuevo (y maravilloso) país, por lo que sólo puedo deciros, desde mi experiencia personal, que la primera fase se está llevando a cabo, y de manera LITERAL (de estos primeros días ya hablaré en otro momento). Pero si que puedo decir que, a primera vista, Finlandia es un país que enamora, al menos para lo que es mi forma de ser.

Dentro del mismo conjunto de transparencias en las que hablaba de estas 5 fases, destacaba una serie de cualidades que son muy típicas en los ciudadanos fineses: honestidad, respeto por la privacidad, igualdad, modestia, silencio=armonía, tenacidad y persistencia, independencia, control de la situación con dirección hacia donde pretendemos, puntualidad, formalidad, calma y sentido práctico de las cosas. Vi esta serie de características, y la verdad, creo que sólo me falta ser rubio y tener ojos azules para ser un perfecto finés. Creo que un conjunto de adjetivos no me había descrito tan bien, aunque, ahora mismo, mientras esté escribiendo esto, esté pecando de falta de modestia (ahórrate el comentario despectivo, Cris :P ).

Es por ello que ahora esté tan encantado con todo esto, y que haya entendido perfectamente las 5 fases por las que pasa un Erasmus en Finlandia (lo aplico a este caso en concreto, que es el que a mí me concierne). Parece difícil que la fase dos pueda llegar (Crisis-Frustración), pero en realidad, la vislumbro no muy lejos.

Sí, es verdad, todo es muy bonito y yo parezco una copia de un finés estándar. Y quizás, ahora mismo, lo único que echo de menos de España es a la familia y los amigos. Pero sé que el punto en el que piense “me cago en Finlandia, ya me he aburrido de todo esto” está cercano. Una extraña sensación me invade de que habrá algunos días que esté algo quemado, por los motivos que sean, y que necesite descansar y aislarme. Eso lo tenía en España: de Valencia a Utiel y viceversa. Y ayudaba mucho. Aquí… Supongo que en el fondo esas crisis las tenemos todos, algunos en menor medida que otros, pero creo que a mí me van a afectar bastante. Lo mejor de todo, que las voy a agradecer, ya que eso va a suponer un cambio muy radical en mi forma de ser, el cual siempre he querido evitar desde que empecé la carrera allá por el 2003.

Lo único que puedo decir ahora es que, hasta que llegue ese momento, disfrutaré de la primera fase impregnándome de toda la cultura finesa que pueda, conociéndo a más gente, y buscándo alternativas de desconexión para intentar no pasar tan mal esa segunda fase. De las restantes, ya hablaré de ellas cuando lleguen…

Preludio + Introducción al Erasmus (Yang Mode)

Toda una semana llevando la cuenta atrás. Quizás no una semana. Quizás llevaba un mes entero. Daba igual, quería que llegase el día 21, ya que ese día iban a cambiar muchas cosas cotidianas en mí. Había cosas que no ayudaban mucho, pero sí había otras que hacían muy agradable mi última semana en España (hasta las Navidades).

Con mi otro grupo de alumnos de la Academia (el bueno), me llevo un grato recuerdo. No sólo había un muy buen ambiente de grupo, si no que además, había un buen feeling entre todos. La comida de despedida que tuve con ellos el jueves estuvo muy entretenida. En el fondo, está bien eso de que haya tenido un grupo para olvidar, y otro a destacar, para que me pueda acordar más de éstos últimos :) .

Ese mismo jueves, tuve también una cena de despedida con Carlos, Lola, Ramón, María, Marcos, Alex, Pasqu, Fer, Vila, Esther, Marcelino, Alfonso, Salva, Marta y Leti. Fiesta no iba a haber por mi pequeño percance en la playa, pero al menos hicieron que me fuera amena y para recordar esa noche. Sobre todo, gracias al toro de peluche que me entregó Leti (al cual le voy a llamar Alfonsito :P ), el cual me encantó. Además, también me pasó una postal, la cual hice que firmaran todos los asistentes a dicha cena. Y ésto fue una buena decisión.

Lo del día siguiente… sí, fue para olvidar. Ayudaron dos cosas para intentar rebajar mi cabreo. La primera de ellas, una azafata simpatiquísima en el check-in, la cual, cuando me vio, me dijo: “No te irás tu también de Erasmus…”. Esto propició una charla de casi 10 minutos con ella, recomendándole que sí, que se hiciera otra carrera y se fuera al extranjero a disfrutarla, que me perdonara un exceso de 5 kg, y que al menos, me riera un poco tras charlar con ella. La segunda de ellas, la postal firmada en la cena del día anterior. Esto si que me animó bastante durante el vuelo. Muchas gracias a todos por haber contribuido :) .

De todas formas, el Ying seguía ganando al Yang. Tenía confianza en que las cosas iban a balancearse, ya que, aunque al llegar a mi nueva casa me encontraba solo (soy el primero de mi piso que había llegado), aún tenía que ver a Cris, Marcos y Agustí. Confiaba en eso… y vaya que si funcionó.

No sólo fue la aparición de los 3. El hecho de que Cris me dejara su cámara de repuesto para que hiciera con ella lo que quisiera el tiempo que deseara, hizo que se me fuera por completo lo del día anterior. Vale, tengo restricción para 16 fotos (hacerlas, pasarlas al ordenador y restart again), pero me da igual. Para mí es suficiente. Toda la rabia acumulada del día anterior se me fue. Así, sin más. Creo que ya puedo bromear incluso con lo de que no debería volver a comprarme el mismo modelo de cámara de fotos, que el de la Casio Exilim lo tengo gafado con perderlo en viajes. Sabía ya que, a partir de este momento, el Yang había tomado posesión del Ying, y que ya era hora de que él también pudiera hacer de las suyas.

Con la comida conjunta con, además de los ya tres mencionados, con Olivier (Francia) y Jinsoo (Corea del Sur, ambos compañeros de piso de Agustí), hemos pasado una sobremesa amena, con pseudo-tortilla de patata y cebolla preparada por Cris (soy de los que piensa que lo sabroso de un plato mejora cuanto peor presentación tiene, y en este caso, la tortilla estaba deliciosa xD), nachos en salsa de queso, alioli preparado por Marcos y noodles preparados por Jinsoo, acompañados de una exquisita mousse de chocolate hecha por Olivier. Y tras la comida, sesión de Jungle Speed. Sí, se ha reclutado a gente. Primer objetivo del viaje conseguido :D . Además, durante la tarde, ha aparecido el primero de mis flatmates: Lukas, de la República Checa, que se ha unido a todos los demás para irnos a cenar a casa de Marcos y jugar a la PS3, y de nuevo, al Jungle Speed.

El Ying ha querido hacer acto de presencia al salir de casa de Marcos, ya que hemos tenido que esperar casi una hora al tren que iba rumbo a Leppävaara. Pero ahora, ya no importaba. El reencuentro con Cris (con Marcos y Agustí no los tengo en cuenta, porque los ví por última vez hace poco más de una semana), haber conocido a 3 Erasmus encantadores y el hecho de haber pasado un genial primer día en tierras finesas ha hecho que me olvidase de mi ya desaparecida cámara. Y si todos los días que vaya a estar por aquí van a ser tan buenos como éste, tiene pinta de que esta experiencia va a ser para mí INOLVIDABLE. Espero que así sea…

Preludio + Introducción al Erasmus (Ying Mode)

Después de tanto tiempo llevando la cuenta atrás, por fin estoy en Finlandia. No hace ni 24 horas que llegué, y ya tenía muchas ganas. Pero en lo que ha sido tanto los preparativos finales como la misma llegada a Helsinki han sido un desastre.

En cuanto a los últimos coletazos de la Academia, creo que ya dije bastante en el anterior post acerca de la falta de compromiso de los alumnos, por lo que ya me desahogué lo suficiente. El hecho de que, de las 3 clases de la semana, solo apareciera uno en una de ellas… En fin, que lo único que tuve que tragarme fue el paseo de casa a la Academia para nada.

Pero lo que de verdad me remató fue lo que me pasó el miércoles por la tarde. Quedada con Alex y su hermana y amigas en la playa para jugar a voley-playa. Hará como un año que no juego a esto… y voy y me lesiono. Resultado: contusión en la rodilla (dentro de lo que cabe, podría haber sido peor, así que, encima, me toca alegrarme). ¿Qué he conseguido con esto? Que me haya tenido que traer la muleta a Finlandia, para tener un tercer punto de apoyo por si acaso me falla la pierna izquierda.

Encima de que toda la tarde/noche del miércoles me la pasé en el hospital (al menos la pasé acompañado con Alex, lo cual se agradece mucho :) ), eso producía que, la fiesta que habíamos preparado para el jueves noche se me iba a pique. La lesión no era muy grande, pero era lo suficientemente molesta como para que se fastidiara por completo el plan que había preparado.

Ya al día siguiente, era el marcado en el calendario como el día 0. El de transición entre España y Finlandia. El de los viajes con destino a Barcelona, Helsinki y Leppävaara. El que hacía que, finalmente, llegase a mi destino, y pudiera descansar. Del primer enlace (Valencia-Barcelona) nada que objetar. En la espera del segundo, durante mi estancia en Barcelona… horrible. Y todo debido a un despiste mío, debido al cual perdí mi cámara de fotos. Una cámara que me compre 15 días antes. El mismo modelo de cámara que perdí en México. Sólo que, esta vez, no la he llegado a utilizar para mi propósito. Nunca he estado tan a punto de llorar de rabia. Toda mi ilusión por llegar a Finlandia se convirtió en rabia por haberme dejado la cámara de fotos olvidada en unos asientos, la cual ya no estaba cuando volví a ellos. Fue este evento el que hizo que mi último día en España (hasta Navidades) se convirtiera en horrible. No sólo la pérdida de una cámara de fotos. También el hecho de que era la segunda vez que me pasaba, de que no iba a poder hacer las fotos que yo quisiera, y de que no pensara en otra cosa hasta el momento en que aterricé en Helsinki.

El resto… parecía que ya todo daba igual. Me daba igual que en el avión no pude dormir casi nada, y llegué cansadísimo, pero sin sueño, a Helsinki. Me daba igual que mi alumno mentor no pudiera recogerme en el aeropuerto, y tuviera que coger un taxi para llegar a Leppävaara, ya que el transporte público no salía hasta dos horas después de mi llegada a la capital. Me daba igual todo. La verdad, nunca la perdida de algo de tan poco valor relativo me había chafado tanto. En ese momento, sólo esperaba que en cuanto llegase a casa, pudiera descansar y dormir algo, y despejar un poco mi mente. Ya era hora de que se acabara el Ying y llegase el Yang…

Profe de Academia (II)

Hace unos posts hablaba de pequeños detalles acerca de lo que me había significado el estar como profesor en una Academia: que si satisfacción personal, confirmación de que lo que imparto me gusta (y mucho), ayuda a la hora de hablar en público… Después de casi un año metido en esto, y a una semana de dar por terminada esta aventura, hoy he tenido una experiencia nueva, la cual me ha molestado bastante.

Martes, 9.00 am, toca que vengan los 2 chicos de Gestión. Uno de ellos ya me avisó de que era bastante probable de que no fuera a venir porque hoy iba a estar ocupado, y que en principio, no contase con él. Es por ello que, viniese o no, pensaba dar una clase de repaso de todo lo visto anteriormente (sólo me queda por contar un tema, y en una sesión sobra tiempo para verlo por completo). Por lo que, sólo me quedaba esperar al otro…

9.25 am, no llega el otro chico. Les pido en recepción que le llamen para ver si le ha pasado algo, o si va a venir, o cualquier cosa, para que la sepa. Respuesta del alumno en cuestión: “no, es que esta mañana no iba a poder ir, que estoy ocupado con otras cosas”. Tras oir eso, me ha pasado una sensación que no había sentido hasta ahora: mosquearme (y mucho) por no poder asistir a una clase (da igual como profesor o alumno, en este caso, como el que imparte).

¿Que reflexión saco de esto? En primer lugar, corregir un error que dije en el post anterior, acerca de los tipos de alumnos que veía en la Academia. Tengo que agregar uno más: los que los papis les pagan la Academia, y luego ellos pasan de ir. Quizás entienda lo de que alguien se apunte al gimnasio, y luego no vaya (digo entiendo, porque eso en España parece lo más típico del mundo). En cambio, no entiendo de que paguen una Academia, para poder recibir unas clases de refuerzo para aprobar una asignatura en la cual se supone tienen problemas, y sólo con la ayuda del profesor real no tendrían suficiente. No lo entiendo porque la Academia es bastante más cara que el gimnasio. Por lo que sólo tiene una explicación lógica: la pasta la ponen los padres. Quizás con eso explique también la pasividad del alumno para avisar de que no va a venir, no importándole mucho las clases…

En segundo lugar, vista esta situación, me pongo a reflexionar en que hace un profesor en estos casos (si es que alguno se ha encontrado alguna vez en así). Lo primero, ¿qué piensa?: 1- “Soy un mal profesor y los alumnos pasan de venir”, 2- “Tengo un atajo de gandules, y si no vienen a clase, ajo y agua, doy todo como explicado”, 3- “A mí, mientras me paguen por asistir a mi puesto de trabajo…”. En mi caso, en condiciones normales, hubiese pensado la primera expresión. Lo que en realidad he pensado, después de saber que no iba a venir nadie, ha sido la segunda de ellas. Y no lo he pensado como prepotente o como un profesor que se piensa que es dios impartiendo lo que imparte, si no como cabreado debido a la pasividad (y encima sin avisar, insisto) de los alumnos. Al final, después de verlo más claramente, me he limitado a pensar en la tercera. Total, el mal ya está hecho…

Por último, y que es lo que me ha quedado más claro, es que en el fondo, al alumno no le importa absolutamente nada la asignatura. Habiendo deducido que la inscripción es pagada por los padres (si me voy a gastar bastante dinero en algo, que menos que amortizarlo lo máximo posible), queda claro que el interés del alumno por la asignatura es nulo, por lo que le da igual llevarla un año más. Total, siempre se le puede echar la culpa a que los profesores de la universidad son unos paquetes, y que el de la Academia es peor que ellos. Y en el fondo colará. Porque si unos padres son capaces de pagarles una inscripción a un sitio por un importe de 250€, y no se preocupan en pedirle a la Academia un seguimiento de como lleva las clases su hijo, probablemente se crean lo que él les diga. Y esto si que me parece grave…

PS: El cabreo de todo esto ha surgido por lo de que no me han avisado, y me ha tocado ir pronto a la Academia PARA NADA. Un simple aviso del tipo “No voy/vamos a ir seguro” antes de que se vaya a dar la clase hubiera arreglado todo esto. Si no hay aviso…

El local (del tío) de Gustavo

La mayoría de los que me conocen saben que una de mis series favoritas es How I Met Your Mother, y en dicha serie, hay un personaje que destaca por encima del resto: Barney. No voy a ponerme a hablar en profundidad acerca de él, sólo voy a destacar un pequeño detalle, que todo fan de la serie se pregunta: ¿cuál es el trabajo de Barney?. Sí, vale, trabaja en el Goliath National Bank, ¿pero de qué? Ese (y saber quién es la madre, aunque éste en menor medida…) es uno de los grandes secretos de la serie. ¿Y ésta introducción a que viene? Pues porque en la vida real, tenemos una cuestión muy parecida…

Todos los que conocemos a Gustavo sabemos de la facilidad que tiene para conseguir cosas que ha obtenido misteriosamente: un proyector HD, pen-drives de 64 GB, el primer modelo de i-Phone, un Nokia N95 en su mayor auge, auriculares para quien los necesite… Aquí la pregunta que nos hacemos es: ¿de dónde saca Gustavo todas esas cosas? En este caso, tiene respuesta, aunque en el fondo no deja de ser un misterio: su tío.

Aunque en su caso, decir que Gustavo ha conseguido algo gracias a su tío no deja de ser tremendamente sospechoso: ¿es un agente secreto? ¿trabaja para el gobierno? ¿o más bien para la mafia? ¿para que mafia, la rusa o la del sur de Italia (o para todas)? Sea donde sea que trabaje o de que trabaje su tío, es un misterio, y más misterioso es cómo le consigue todos los gadgets que tiene. Por tanto, a la pregunta del estilo ‘¿pero por qué Gustavo tiene/ha conseguido X?’, la respuesta es sencilla y admite doble respuesta (en este caso, significan lo mismo): ‘No preguntes’ o ‘El tío de Gustavo’. ¿Y por qué no hago más que hablar de este hombre, si al único que le consigue cosas es a su sobrino? Porque en esta ocasión hay que agradecerle que, por medio de Gustavo (claro está), muchos hayamos pasado una noche muy divertida.

En esta ocasión, a la pregunta plantilla, X es igual a ‘un local en la calle Bailén, en el mismo centro de Valencia’. Y no un local cualquiera: un local destinado a fiestas privadas, que tuvimos el privilegio de estrenar :D . Pongo a continuación unas pocas fotos para que se vea como era este sitio.

Por una vez, el tío de Gustavo no sólo le había conseguido algo a su sobrino, si no que, ESTA VEZ, nos lo había conseguido a todos. Y la noche, simplemente, fue MEMORABLE:

  • Proyector HD al que estaba conectado una PS2 con dos micrófonos y todos los Singstar habidos hasta el momento (creí ver 5 o 6 diferentes, no sabía que había tantos…), quedándonos la mayoría que cantamos medio afónicos (sí, he dicho ‘cantamos’; nunca me imagine que fuera a jugar alguna vez a este juego…).
  • Espacio amplio para multitud de personas (eramos entre 15 y 20 los presentes, y daba la sensación de estar vacío…), con sillas, sillones y sillones puf, al gusto.
  • Un grifo portátil de cerveza!!!!! (fue bonito mientras duró…).
  • Cubatas preparados por Marcos gracias a su surtido de bebidas procedentes del norte (Mintu y Vodka de 80% especialmente).
  • JUNGLE SPEED!!!!!

La verdad, para ser una noche que me esperaba fuera a ser tranquilita, acabo siendo grandísima (salvo por ser fiestas de mi pueblo, creo que es la primera vez que llego a casa a las 6 de la mañana de un martes-miércoles), y de paso, sirvió como despedida de aquellos que se van de Erasmus a lo largo de esta semana, y de los que no volveré a ver hasta Navidades.

Esta ocasión, me toca decirlo: Gustavo, gracias por tener el tío que tienes, por haber podido disfrutar de esta noche :) .

PD: Club de fans del tío de Gustavo en Facebook ya!!!!

I’ll miss Spain…

14 días… ese es el tiempo que me queda de permanencia en España hasta que tome mi vuelo desde Barcelona con destino Helsinki. Es decir, que debería impregnarme y ver muchas cosas de las que haya por Valencia/Utiel en estas dos semanas, ya que hasta Navidades no volveré a disfrutarlas (o sufrirlas, según se vea…).

Quizás si este mismo evento se hubiera producido hace un año, los cambios hubieran sido más radicales. Así que, en el fondo, me alegro de que sea ahora, debido a todo lo que he vivido este curso, y por las cosas a las que ya me he acostumbrado progresivamente durante este 2009 (y finales del 2008). Aún así, va a haber muchas cosas que voy a echar de menos mientras esté en Finlandia:

  • El nuevo Imperio Informático del electo Alfonso I (alias Marx-i), que en su afán por extender sus dominios intentará la conquista del Imperio Politécnico (en el fondo, voy a echar de menos ver esa forma tan… especial… de actuar de nuestro Delegado).
  • Las fiestas de mi pueblo, con esos paseos por las carpas con Charly, Edgar y David, y esa botella de Bourbon que caía cada noche que salía (van a ser el primer año que me las pierda :( ).
  • Mi X-Box y el Guitar Hero (voy a estar mucho tiempo sin tocarla, espero que no se me olvide jugar).
  • La puntualidad del transporte público en Valencia (sobre todo, esas largas esperas en la parada esperando a que llegue…).
  • El ‘Bar de los Montaditos Gratis’ y el ‘A Lo Loko’, tomando esas cervecitas con la troupe (Alfonso I, Chesco, María, Gustavo, Leti).
  • EL piso (que dejaré después de 6 años).
  • El combo Andreu-Inma, él con sus vídeos, ella como responsable de CFI, ambos juntos como una combinación brutal.
  • El concepto de seguridad vial en España, con conductores con una paciencia ilimitada y peatones respetando los cruces.
  • Mis fines de semana de descanso en Utiel.
  • El KST (Kastañazo), mi peña de Utiel, con nuestro local, la ‘Faber’.
  • La familia (sino digo esto, mi madre me mata… y también incluyo a mi perra :P ).
  • La (antigua) FIV y la Delegación, con todos sus chanchullos internos, debidos al emperador.
  • Y por supuesto, a Markos, Ramón, Fer, Inma, , JuanFran, Alex, Lola, Chipi, Esther, Carlos, Carlos Romero, Iván, Alfonso, Gustavo, Toni, Guillem, María, Chesco, Leti, Edu, Celia, Javi, Salva, Vila, Andreu, Sergio, Moreno y todos aquellos de la FIV que voy a dejar de ver por un tiempo.

PD: Cómo me alegro de no meter en esa lista a Cris y Marcos Holgado… :D .

Profe de Academia

Ya desde principios de curso, se veía que este año iban a producirse un montón de cambios: Marcos iniciando su aventura con Arpamet; la fuga al extranjero de Erasmus o similares por parte de Fer, Ramón, Cris, Carlos y Lola; la huída de Salva e Iván a Barcelona y Londrés respectivamente para hacer un máster; el nacimiento del Imperio de Alfonso I… Precisamente, uno de esos eventos (la marcha de Salva a Barcelona) iba a ocasionar un cambio en mí también: me iba a convertir en profesor de EC en una Academia. Y la verdad, ha sido una de las mejores 3 decisiones que he tomado en este curso (de las otras 2 ya hablaré en un futuro).

La verdad es que la entrada en la Academia fue directa (necesitaban a gente para hacer asignaturas de informática, y iba aconsejado por Salva, y por lo visto, eso les valía). Fue más el hecho de decidirme si de verdad me sentía dispuesto a hacer de profesor, ya que eso de hablar frente a gente que espera que le digas cosas, y que se van a creer todo lo que salga por tu boca, pues como que me asustaba un poco, pero finalmente accedí.

De como me fue poco a poco, sólo voy a destacar las 3 primeras semanas de clase, las cuáles fueron un poco caóticas: en la primera semana había 4 alumnos, en la segunda solo 2 (los otros dos se borraron de la Academia alegando que de momento no iban a ser necesarias clases para ellos) y en la tercera, 5 (se apuntaron 3 alumnos más diferentes), todos ellos de Informática de Sistemas. ¿A qué fue debido todo este baile de alumnos? Las altas, a que se enteraron más tarde de que había un grupo creado que impartía la asignatura, y decidieron meterse. Las bajas, a las horrorosas primeras clases impartidas por mí, en las que se veía claramente mi experiencia en el campo de la enseñanza.

Y es que no es lo mismo impartir clases particulares a sólo una persona que a un grupo de gente. Aquí, el que explica las cosas, está frente a una pizarra impartiendo clases magistrales (nada de transparencias y ordenador, sólo pizarra y tiza), y no sólo en modo “dime-cómo-se-hacen-estos-ejercicios-que-yo-no-sé”. Parece una tontería, pero el punto de vista cambia bastante. Los dos alumnos que perdí en esa primera semana se debieron a que no sabía como enfocar las clases y, lo reconozco, mis 3 primeros días de clase fueron un desastre. Lo mejor de todo, es que a partir de la 4ª clase, ya todo fue mejorando, y ya le había cogido el truco a eso de explicar varios a la vez. Con este problema solventado, las clases se fueron sucediendo hasta el final del curso de manera satisfactoria. Los resultados finales no los sé, porque no he vuelto a tener contacto con mis alumnos. Si algún día me entero, diré si aprobaron o no (confío en que sí).

La intención de este post no es decir si me ha ido bien o no, o de si me aburría en las clase o me resultaban pesadas o lo que fuese. Es más ver en líneas generales la clase de alumnos que he tenido, y lo que me ha aportado.

Respecto a lo que he podido ver, puedo decir que los alumnos que se suelen apuntar a una Academia los clasifico en 3 tipos: los que realmente necesitan clases, los que no han ido a clase (por motivos justificados o no) y buscan su solución en una Academia, y los que no se molestan en ir a clase, y cogen directamente el camino de un profesor particular/Academia. Del primer grupo he tenido 3 alumnos, y éstos son los más voluntariosos, ya que, todos llevaban la asignatura del año anterior, y veían imposible aprobarla yendo sólo a clase, con un profesor que encima no “tenía idea de explicar”, según palabras de ellos (no voy a dar nombres de profesores). Los del tercer grupo, tiran por la solución “paso-de-ir-a-clase-mejor-voy-a-una-Academia-y-que-ahí-me-hagan-todo-el-caso-que-necesite”. Estos son los que más se parecen a alumnos de la ESO/EGB, ya que se suelen distraer fácilmente, y son los más difíciles de domesticar. Los del segundo grupo son un caso intermedio entre los otros dos, ya que, son de los que no han ido a clase (por los motivos que sean), pero se muestran tan voluntariosos como los del primer grupo, ya que lo que ellos quieren es ayuda para entender las cosas que son muy difíciles por ellos sólos.

Los alumnos de los dos primeros grupos se agradecen (y mucho). De los del tercer grupo… por suerte sólo he tenido a 3 alumnos de ese estilo (de los 10 que he llevado en total), aunque en este caso, se han portado bien. ¿Lo que suele predominar normalmente en una Academia? De los 3 grupos, los del primero, aunque suele haber muchos del tercero…

En líneas generales, ¿qué me ha aportado la Academia? A mí mucho, ya que soy de los que se pone bastante nervioso cuando se tiene que poner a hablar en público o a hacer una presentación oral de un trabajo… y como que estar haciendo todas las semanas presentaciones de 3 horas, ayuda bastante a soltarse. Si me habrá ayudado en algún aspecto más (aparte de confirmar que me encanta el HW, aún más si cabe), ya lo veré en el futuro…