…Y por fin llegó mi primera visita a este frío país. Después de dos meses y medio de estancia, Salva vino a hacer su prometida visita a estas tierras, casi año y medio después de que dijera que pretendía venir. ¿Sabéis? Podría contar multitud de cosas que hemos hecho estos días por aquí… pero simplemente me voy a limitar a enumerar las cosas de las que me voy a acordar por mucho tiempo (la crónica de verdad, se la dejo a Cris, para ver si actualiza su blog de una vez):
- Una cartera perdida en alguna parte… hasta que llegamos a casa, y vemos (tanto Salva como yo) que está encima del escritorio… pero a la mañana siguiente no está… porque estaba en casa de Cris!!! Una de 2: o a Salva se le olvidó partirle las piernas a la cartera, y por eso al día siguiente estaba en otra parte… o es que simplemente íbamos drogados los 2…
- Un viaje relámpago de un día en Tallinn… después de haber comprado los billetes la noche anterior… por 15€ por persona… y en donde nos encontramos a otros Erasmus con visitas. Un buen viaje en compañía
. - Unas noches de dormir más bien poco… debido a la “orquesta sinfónica” dirigida por Salva. Lo de ponerme a cargar el iPod a las 3 am porque no tenía batería, sabiendo que me tenía que levantar 3h después (y sabiendo también que esta era la única manera posible de dormirme)… de todo menos divertido (al menos para mí…).
- Marcos perdió su último medio para llegar a casa el miércoles por la noche… y pudo disfrutar también de la orquesta sinfónica durante esa noche.
- Semana fantástica, basada en el cumpleaños de Marcos. Regalo de nuestra parte: Rock Band 2. Los instrumentos, si quiere, que se los compre
. - Home-made pizza en casa de Cris, y lomo asado con patatas bravas y alioli en casa de Marcos… para disfrutar de dos cenas en familia.

- Y una gran doble sensación experimentada durante esta semana: la de sentirme casi como en casa con la familia finesa (creo que no puedo llamar de otra forma a Cris y Marcos) y un venesolano; y la de ver que por fin he encontrado lo que quería: sentirme Erasmus (cansancio acumulado, poco sueño, menos clases, sentirse uno como de vacaciones, bastante fiesta). Y que esto me haya llegado con los ya conocidos… Inolvidable.
Sin duda, desde que llegué a Finlandia, ésta ha sido la semana que mejor lo he pasado. Cris, gracias por la pizza (siguen sin convencerme tus métodos de preparación, al final voy a tener que ser yo quien te explique como hacerla correctamente
). Marcos, gracias por tu semana fantástica de cumple, y toda esa fiesta generada por ella. Salva, gracias por venir. Finlandia, GRACIAS por haber hecho posible una semana así
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